El tercer largometraje de Ciro Guerra, El Abrazo de la Serpiente (2015), cuenta la historia de Karamakate, un poderoso chamán ya mayor, último representante de los cohiuanos, que ha perdido todos sus recuerdos y vive solo en la densidad de la selva amazónica. Supo tener el conocimiento y el poder ancestral de su pueblo y su misión era poder transmitirlo. Pero su pueblo ya no existe. Ha sido aniquilado por el hombre blanco que ha venido a esas tierras a evangelizar y a hacer negocios con el árbol del caucho. Hoy Karamakate es un chullachaqui, como él mismo dice, una cáscara de hombre, un ser vacío, privado de emociones y recuerdos.

