{"id":865,"date":"2018-11-07T12:42:06","date_gmt":"2018-11-07T11:42:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elpuenterojo.es\/?p=865"},"modified":"2018-11-07T18:41:44","modified_gmt":"2018-11-07T17:41:44","slug":"humor-en-tiempos-de-crisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/2018\/11\/07\/humor-en-tiempos-de-crisis\/","title":{"rendered":"Humor en tiempos de crisis"},"content":{"rendered":"<p>Si entre los grandes maestros del cine cl\u00e1sico est\u00e1n Charles Chaplin, Bustear Keaton, los hermanos Marx, Stan Laurel y Oliver Hardy, Jerry Lewis, Jacques Tati, Mel Brooks, Blake Edwards, Billi Wilder, los Monty Python, Edgar Neville, Luis Garc\u00eda Berlanga, Woody Allen y tantos otros que no cito.., me pregunto por qu\u00e9 hoy el humor est\u00e1 casi pr\u00e1cticamente desaparecido de las carteleras cinematogr\u00e1ficas. Convendr\u00eda recordar, como dec\u00eda Groucho Marx, que \u00abel humor es una cosa muy seria\u00bb, imprescindible para equilibrar los esp\u00edritus, muchos m\u00e1s necesario cuando \u00e9stos andan un poco atormentados con la amenaza de la Tercera Guerra Mundial y algunos \u00abc\u00f3micos\u00bb sin mucha gracia, como Trump, Putin, Al-Hasad, Kim Jong-um&#8230; alg\u00fan d\u00eda alguien les har\u00e1 un biopic, esperemos que sea una pel\u00edcula de risa y no de miedo y que para entonces exista gente del talento de Chaplin, Rowan Atkinson o Woody Allen para salpimentar la butifarra.<\/p>\n<p>Dicen que dec\u00eda Julio C\u00e9sar, el emperador romano, que \u00ab<em>no me f\u00edo de la gente que nunca se r\u00ede<\/em>\u00ab, y por extensi\u00f3n, tal vez podr\u00edamos tomar por \u00abpatolog\u00eda grave\u00bb esta crisis de amargura que sufre el cine contempor\u00e1neo, tan reconcentrado y moh\u00edno en las esencias del narcisismo est\u00e9tico, del subtexto del contratexto, del drama, del relato fragmentado, de la trascendencia de la nada y el simbolismo de lo inconexo.., pero lo que m\u00e1s me preocupa son los rictus severos de tantos cr\u00edticos, profesores e intelectuales, por todas partes pontificando sobre la cosa cinematogr\u00e1fica. De tanto \u00abfrikismo intelectual\u00bb. Yo estoy mosqueado con tanta gente de esta que nunca se r\u00ede y manda un huevo: est\u00e1n infiltrados en el poder, en los consejos de administraci\u00f3n, en las c\u00e1tedras, en los tribunales.., pienso en que se hagan tambi\u00e9n productores o realizadores cinematogr\u00e1ficos y \u00abse me ponen los pelos como escarpias\u00bb<\/p>\n<p>El primero en se\u00f1alar la importancia del humor en la vida ps\u00edquica fue Sigmund Freud, que aunque casi nadie lo sabe, era un tipo muy divertido (a su manera) que coleccionaba chistes (\u00ab<em>la humanidad progresa, dec\u00eda, ahora s\u00f3lo queman mis libros, siglos atr\u00e1s me hubieran quemado tambi\u00e9n a mi<\/em>\u00ab). Aunque hace ya m\u00e1s de un siglo de la publicaci\u00f3n de su tan citado \u00ab<em>Tratado sobre el chiste<\/em>\u00bb (\u00ab<em>cuidado, uno puede defenderse de los ataques pero estamos indefensos ante los elogios\u00bb<\/em>) Pues bien, Freud reflexion\u00f3 con lucidez sobre las ra\u00edces inconscientes del humor, que mucho antes que un g\u00e9nero o un recurso para el espect\u00e1culo es una necesidad (como el beber), un lenguaje universal, una terapia&#8230; el humor nos proporciona placer y nos hace un poco menos prisioneros, dir\u00eda G\u00f3mez de la Serna, es como un p\u00e1jaro que escapa de una jaula.<\/p>\n<p>Para mi pensar en el humor significa retrotraerme, evocar la infancia, y as\u00ed lo dej\u00e9 escrito:<\/p>\n<p><em>Cuando era ni\u00f1o sent\u00eda fascinaci\u00f3n por el circo. Sin duda no eran muchas las ocasiones en las que un circo se desplazaba hasta Albacete, mi ciudad natal: un mundo cerrado en s\u00ed mismo, provinciano y algo des\u00e9rtico, situado en el coraz\u00f3n de La Mancha. Pero, a buen seguro, al menos una vez al a\u00f1o, los circos llegaban a la feria de septiembre, y se hac\u00edan hueco entre los tractores y los aperos\u2026Entre la noria y las t\u00f3mbolas, muy cerca del recinto circular agropecuario donde una y mil veces ca\u00ed vencido por el sue\u00f1o, entre destellos de luces y juguetes. La m\u00fasica de la orquesta municipal ensordec\u00eda los ecos de un murmullo de masas, que deambulaban su extra\u00f1o sentido de diversi\u00f3n, de peculiar congregaci\u00f3n festiva, rural y pre-urbana, hasta bien entrada la noche, hasta que pod\u00eda atisbarse la madrugada como un resplandor emergente, como un rescoldo, al apagarse las luces del parque de Los M\u00e1rtires&#8230; Sobre todo recuerdo la sensaci\u00f3n de caer rendido, cuando al fin en casa, mi madre me liberaba de los zapatos a\u00fan cubiertos por el polvo de la feria y en esa paz de nido me reencontraba con el mundo real de lo on\u00edrico, tal y como se sue\u00f1a, en el virgen universo de la infancia, la simple sonrisa de un payaso.<\/em><br \/>\n<em>Ahora he podido determinar con precisi\u00f3n que ten\u00eda s\u00f3lo cinco a\u00f1os cuando mis padres me llevaron, durante una breve estancia en Madrid, al m\u00edtico Circo Price y que todas las fotos de Pinito del Oro que he visto a lo largo de la vida prolongaron el mundo de mis primeros y m\u00e1s \u00edntimos recuerdos, recuerdos de un mundo real so\u00f1ado en fantas\u00eda y \u00abrecuerdos encubridores\u00bb, que dir\u00eda Freud, en los que nacen las ra\u00edces de mi conciencia.<\/em><br \/>\n<em>Pero tambi\u00e9n ahora que con los a\u00f1os voy experimentando los beneficios del fruct\u00edfero ejercicio de la introspecci\u00f3n, ahora s\u00e9 y siempre he presentido, que no es sino una mezcla de miedo y de tristeza lo que me inspiran las fieras enjauladas (leones, tigres, leopardos); que ning\u00fan elefante real me record\u00f3 nunca a Dumbo, ni le cre\u00ed capaz de volar desplegando las orejas; que s\u00f3lo puedo calificar de sufrimiento esa sensaci\u00f3n de \u00abalma en vilo dentro del est\u00f3mago\u00bb que me produce contemplar los ejercicios de trapecistas y equilibristas; que me estremece por desaz\u00f3n y nerviosismo cualquier ejercicio que desaf\u00ede la ley de la gravedad; y que ante los magos con chistera nunca me dej\u00e9 arrastrar por la magia, pues estaba demasiado atareado buscando la trampa.<\/em><br \/>\n<em>\u00bfQu\u00e9 es lo que me fascinaba, pues, del maravilloso mundo del circo? Pudiera haber sido tal vez la abigarrada mezcla de riesgo y diversi\u00f3n, pulsi\u00f3n de vida y pulsi\u00f3n de muerte, que conlleva el espect\u00e1culo del riesgo y de lo desconocido, de luces y oscuridad, cuando s\u00f3lo puede presentirse el peligro facturado para ser vendido bajo una carpa de lona&#8230; pero creo que no, ahora s\u00e9 que no podr\u00eda explicar aquella fascinaci\u00f3n sin recurrir a \u00ab<\/em><em>lo que nunca puede faltar en un circo\u00bb (as\u00ed lo pregonaban en el Price): los payasos impregnan esos recuerdos, personifican la alegr\u00eda infantil, un sentido de lo c\u00f3mico, del humor y de la risa que, en definitiva, cautiva la memoria. Los primeros recuerdos que me acompa\u00f1an\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>&#8230; No existe el humor en las leyes de la f\u00edsica ni de la qu\u00edmica org\u00e1nica, sino en el \u00e1mbito subjetivo de la personalidad, que lo convierte todo en experiencia vivida y singular. Tal vez por esto, el humor, el arte y los sue\u00f1os se entienden tan bien en sus sinergias, porque todos constituyen una perspectiva com\u00fan desde la que se proyecta la realidad en su desaf\u00edo a las leyes de la l\u00f3gica y del mal llamado sentido com\u00fan, que \u00abnos enga\u00f1a\u00bb bajo el aparente control de la conciencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Esa madre bondadosa y misericordiosa que en la infancia me llevaba al circo, fue diagnosticada de demencia senil y principio de Alzheimer. Viv\u00eda inmersa en el caos de la desmemoria y disfrutaba como nadie los destellos de luz que desordenadamente iluminaban sus recuerdos. En ella corrobor\u00e9 a diario los efectos terap\u00e9uticos del humor, cuando su semblante se iluminaba y parec\u00eda\u00a0<\/em><em>entender que su vida ten\u00eda ya s\u00f3lo este, para m\u00ed, tan miserable sentido: el de esperar alg\u00fan instante en el que de la confusi\u00f3n surgiera algo m\u00e1s que una mueca, una sonrisa, de esas que se convierten en el norte de los densos minutos de los d\u00edas de los a\u00f1os que conducen a la nada. A veces pienso que s\u00f3lo esos bonitos momentos de alegr\u00eda justifican su vida y complacen mis recuerdos. Hab\u00eda perdido la memoria, pero nunca perdi\u00f3 la capacidad de sonre\u00edr, que es la imagen m\u00e1s emotiva que de ella retengo&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Si lloramos al nacer y re\u00edmos para no morir, no encuentro mejor raz\u00f3n para argumentar la enorme importancia que el humor tiene en nuestras vidas y, creo, en fin, que no debo extenderme en mayor explicaci\u00f3n de una obviedad tan menospreciada y que, tal vez, convenga recordar, no vaya a ser que, con tanto darla por supuesta, acabe cayendo en el olvido.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Federico Garc\u00eda Serrano<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/eprints.ucm.es\/8299\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">M\u00e1s informaci\u00f3n<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dec\u00eda Freud que \u00abfumar es indispensable si uno no tiene a quien besar&#8230;\u00bb Su fino sentido del humor (casi desconocido) es el mayor elogio que desde una posici\u00f3n intelectual se puede hacer a la risa y el chiste, desvel\u00e1ndonos algunas de las claves de por qu\u00e9 el humor es tan necesario para la salud&#8230; para el equilibrio emocional y, por tanto, para la concordia. El cine no debiera olvidar que \u00abel humor es un arma de construcci\u00f3n masiva\u00bb (creo que esta frase es de Luis Piedrahita)<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":866,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[142,143],"class_list":["post-865","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","tag-humor","tag-psicoanalisis"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/865","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=865"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/865\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":881,"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/865\/revisions\/881"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/866"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=865"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=865"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=865"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}