{"id":684,"date":"2017-02-05T11:04:42","date_gmt":"2017-02-05T10:04:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elpuenterojo.es\/?p=684"},"modified":"2025-09-24T17:39:12","modified_gmt":"2025-09-24T15:39:12","slug":"684","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/index.php\/2017\/02\/05\/684\/","title":{"rendered":"Las se\u00f1as de identidad del cine espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"<p>No s\u00e9 si en un alarde de estulcia, de vanidad innecesaria o de sinceridad inconfesable, tal vez por la espont\u00e1nea manifestaci\u00f3n inconsciente de un ego traicionero, el cineasta Fernando Trueba puso el dedo en la llaga escoltado por la ikurri\u00f1a y la bandera nacional. En el mes de septiembre del a\u00f1o pasado, ante la at\u00f3nita mirada del Ministro de Cultura, espetaba al recoger ni m\u00e1s ni menos que el Premio Nacional de Cinematograf\u00eda: <em>la verdad es que yo nunca me he sentido espa\u00f1ol, ni cinco minutos de mi vida, jam\u00e1s. En los mundiales siempre iba con la selecci\u00f3n de otros pa\u00edses, nunca he tenido un sentimiento nacional, siempre he pensado que en caso de guerra yo ir\u00eda con el enemigo. Que le den un premio nacional a una persona como yo es medio incorrecto, \u00bfno? \u00a1Qu\u00e9 pena que Espa\u00f1a ganara la Guerra de la Independencia\u2026! Am\u00ed me hubiera gustado much\u00edsimo que la ganara Francia.<\/em><\/p>\n<p>Quiz\u00e1s Trueba esperaba que sus palabras fueran contextualizadas con las carcajadas de los asistentes pero en el silente aplauso protocolario se mascaba la tragedia. No hubo risas sino rictus<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Sus palabras fueron encajadas con cortes\u00eda por las autoridades pero incendiaron las redes sociales, que ya se han convertido en el term\u00f3metro de las expresiones p\u00fablicas, un gallinero ciberespacial ansioso de estas carnazas<em>. <\/em>El asunto se sali\u00f3 de madre. Se procedi\u00f3 al linchamiento virtual, censurando al cineasta su incoherencia. Se le ret\u00f3 p\u00fablicamente a devolver el dinero del premio que se le conced\u00eda, las subvenciones oficiales del estado espa\u00f1ol a sus pel\u00edculas\u2026 Ante el esc\u00e1ndalo que suscitaron sus palabras y tal vez la ruina econ\u00f3mica derivada sobre su \u00faltima pel\u00edcula, parad\u00f3jicamente titulada <em>La reina de Espa\u00f1a<\/em>, secuela de <em>La ni\u00f1a de tus ojos<\/em>, una de las m\u00e1s espa\u00f1olas pel\u00edculas del cine espa\u00f1ol, Fernando Trueba quiso explicar que todo hab\u00eda sido una <em>boutade<\/em> humor\u00edstica mal entendida. Aclar\u00f3 a la prensa que \u00e9l ama a Espa\u00f1a, que paga aqu\u00ed sus impuestos, etc, etc&#8230; Pero ya daba igual. Dio igual la salida a la palestra de la profesi\u00f3n solidaria, intentando echar un capote, aunque solo fuera por verg\u00fcenza torera. Las palabras de Trueba fueron como una sentencia, pero tambi\u00e9n contribuir\u00edan a la justificaci\u00f3n de lo que estaba por venir.<\/p>\n<p>La pel\u00edcula de Trueba seguramente no necesitaba este intento de boicot, simplemente se caer\u00eda por si sola. La cr\u00edtica fue clemente, pero sentenci\u00f3 el estrepitoso fracaso, rubricado por los espectadores y las notas populares: un suspenso como una catedral. Ni lleg\u00f3 al cinco\u2026 Un 4,6 en Filmafinitty y la misma puntuaci\u00f3n en IMDb. El cr\u00edtico de The Hollywood Reporter, Jonathan Holland, lo resumi\u00f3 muy bien: <em><a href=\"http:\/\/www.hollywoodreporter.com\/review\/queen-spain-review-957848\" target=\"_blank\">\u00abUna dramedia hist\u00f3rica simp\u00e1tica pero poco memorable (&#8230;) &#8216;La reina de Espa\u00f1a&#8217; es la clase de proyecto que a los equipos de marketing les gusta calificar como &#8216;cl\u00e1sico&#8217;, cuando en el fondo saben que es simplemente pasado de moda\u00bb\u00a0<\/a><\/em><\/p>\n<p>Tres meses despu\u00e9s, la ceremonia de entrega de los Premios Goya 2017 corroboran de alguna manera la incontrolada sinceridad de Trueba, cuya filmograf\u00eda ni deja lugar a dudas de su identidad cultural (especialmente cuando los guiones los firmaba Rafael Azcona), ni de los intentos por superar las fronteras (<em>Two Munch, El sue\u00f1o del mono loco, Chico y Rita<\/em>\u2026)<\/p>\n<p>Se dir\u00eda, viendo la gala de los Goyas y los t\u00edtulos nominados y premiados por los acad\u00e9micos de nuestro cine, que el cine espa\u00f1ol no se siente espa\u00f1ol, aunque hace gala de espa\u00f1olidad para reclamar la fidelidad de los espa\u00f1oles en la taquilla. Tal vez todo queda en una ret\u00f3rica para el aplauso, una apelaci\u00f3n a la solidaridad entre personas del mismo gremio.<\/p>\n<p>La propia gala de los Goya es una apelaci\u00f3n a la espa\u00f1olidad. Sin ning\u00fan tapujo, todos reconocen que el principal sentido de estos espect\u00e1culos televisivos est\u00e1 en la promoci\u00f3n de las pel\u00edculas y en la llamada a las salas que se genera, al poner las pel\u00edculas en el escaparate, al lucir a sus profesionales y hacerles ganar cuotas de popularidad entre el p\u00fablico que debe retratarse en taquilla.<\/p>\n<p>Pero la hora de ir al cine, los espa\u00f1oles tampoco se sienten espa\u00f1oles. No es como en el f\u00fatbol, que cada gol y cada victoria se festeja como algo propio. A la hora de ir al cine, las pel\u00edculas espa\u00f1olas cuestan lo mismo que las dem\u00e1s y divierten o aburren con la misma vara de medir. Tampoco las pel\u00edculas son especialmente espa\u00f1olas.<\/p>\n<p><em>Un monstruo viene a verme<\/em>, que acapar\u00f3 el mayor n\u00famero de premios y la m\u00e1xima aceptaci\u00f3n del p\u00fablico en taquilla, est\u00e1 basada en una novela del escritor estadounidense Patrick Ness, al frente del reparto no hay ni un solo actor espa\u00f1ol y el film es una coproducci\u00f3n entre EEUU, Canad\u00e1, Gran Breta\u00f1a y Espa\u00f1a. La pel\u00edcula se estren\u00f3 en Toronto antes que en Madrid. Aunque con ardor patri\u00f3tico podamos presumir de que su director, Juan Antonio Bayona, es espa\u00f1ol, catal\u00e1n para m\u00e1s se\u00f1as de esa Barcelona que es un hervidero de independentismo, de evidente orientaci\u00f3n y proyecci\u00f3n internacional, nada en el argumento, en la historia, en los conflictos, en los personajes supone ni de lejos un reflejo de identidad nacional. Utilizarla para reivindicar el cine espa\u00f1ol y la falta de trabajo de sus profesionales no deja de ser una iron\u00eda, que para nada desmerece los m\u00e9ritos de un producto cuya factura comercial y art\u00edstica, en muchos aspectos, ha resultado ser impecable.<\/p>\n<p>La mejor pel\u00edcula del cine espa\u00f1ol del a\u00f1o, al juicio de los acad\u00e9micos, ha sido <em>Tarde para la ira<\/em>, un thriller de venganzas y cr\u00edmenes, dirigido con la maestr\u00eda del mejor telefilm, escuela y referente para las j\u00f3venes generaciones de cineastas, nacidos en Espa\u00f1a o en Singapur. En este caso, el gremio nacional se congratula con la industria nacional. El protagonista, Curro, atrac\u00f3 una joyer\u00eda espa\u00f1ola, sale de una c\u00e1rcel espa\u00f1ola y desarrolla una venganza a la espa\u00f1ola. El director Ra\u00fal Ar\u00e9valo y todo el cuadro t\u00e9cnico, la producci\u00f3n (La Canica Films y TVE) y la financiaci\u00f3n del film son nacionales. Me pregunto cu\u00e1l es la identidad cultural de esta pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Otra de las triunfadoras del a\u00f1o ha sido <em>Que Dios nos perdone<\/em>, de Rodrigo Sorogoyen, tambi\u00e9n un thriller policiaco con asesinos en serie y el trasfondo, al menos, de la crisis econ\u00f3mica y el movimiento social del 15-M en la contextualizaci\u00f3n. El mayor alarde de espa\u00f1olidad lo pone, como casi siempre, Pedro Almod\u00f3var, con <em>Julieta<\/em>, su drama psicol\u00f3gico que parece nacido para alimentar el cosmos iconogr\u00e1fico del manchego, para la m\u00fasica de Alberto Iglesias y para desafiar la capacidad interpretativa de la inmensa actriz Emma Suarez. Las siete nominaciones a los premios, solo Emma Suarez triunf\u00f3, no esconden que una vez m\u00e1s una discreta taquilla y que Almod\u00f3var sea m\u00e1s apreciado fuera de Espa\u00f1a que en la tierra que lo vio nacer, donde brilla el mayor elemento de identidad nacional: la envidia.<\/p>\n<p>Al fin una historia espa\u00f1ola por los cuatro costados en <em>El hombre de las mil caras<\/em>, que le pone cara y apellidos al fen\u00f3meno m\u00e1s caracter\u00edstico de la sociedad espa\u00f1ola contempor\u00e1nea: la corrupci\u00f3n. Y una llamada a los nost\u00e1lgicos de lo de anta\u00f1o, <em>1898. Los \u00faltimos de Filipinas<\/em>.<\/p>\n<p>Seguramente las se\u00f1as de identidad del cine espa\u00f1ol actual debamos buscarlas en esas pel\u00edculas peque\u00f1as que pasan fugaces por las pantallas, que no ganan Goyas, ni son \u00e9xitos de taquilla, que casi nadie ha visto ni habla de ellas y hacen equilibrios para no caer en el caj\u00f3n del olvido.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos concluir diciendo que tal vez, como Fernando Trueba, ni el cine espa\u00f1ol ni el p\u00fablico espa\u00f1ol se sienten espa\u00f1oles\u2026 por qu\u00e9 no decirlo, la globalizaci\u00f3n ha hecho del cine un arte universal, en el que a veces aparecen destellos de identidad cultural y a veces no. M\u00e1s all\u00e1 de gremialismos pecuniarios, que apelan al patrioterismo con af\u00e1n futbolero, a nadie parece importarle demasiado. No es un signo de nuestra identidad, sino de nuestro tiempo.<\/p>\n<ol>\n<li><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Rictus: <em>Contracci\u00f3n de los labios que deja al descubierto los dientes y da a la boca un aspecto parecido al de una sonrisa forzada.<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em><a href=\"https:\/\/www.elpuenterojo.es\/wp-content\/uploads\/2017\/02\/Las-se\u00f1as-de-identidad-del-cine-espa\u00f1ol.pdf\" target=\"_blank\">TEXTO COMPLETO EN PDF\u00a0<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEl cine espa\u00f1ol se siente espa\u00f1ol? 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